Cuando hablamos de inversiones, generalmente pensamos en acciones, bonos o criptomonedas. Sin embargo, en un mercado en constante evolución, han surgido opciones inusuales pero interesantes. Uno de estos nuevos activos son los derechos de canciones de películas, específicamente de la icónica saga ‘Shrek’.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
La noticia llega de la mano de la plataforma de inversiones Public la cual ha anunciado que comercializará 88.970 acciones que representan una parte de los derechos de autor de las 768 canciones que forman la banda sonora de las películas de ‘Shrek’.
¿El precio? 10 dólares por acción, con una expectativa de retorno anual del 8%.
Esto es una oportunidad intrigante para los inversores individuales que buscan diversificar sus carteras. Además, no solo han publicado canciones de Shrek, si no que también bonos, bitcoins, acciones. Como señaló Keith Marshall, director general de inversiones alternativas de Public: “La mayoría de la gente no puede adquirir una participación millonaria en una cartera de derechos de autor”.
Por ello, este nuevo modelo permite a los pequeños inversores adentrarse en el mundo de los derechos de autor musicales, similar a cómo otras plataformas permiten la compra de fracciones de acciones de empresas cotizadas o de criptomonedas.
A pesar de lo llamativo que suena invertir en la banda sonora de ‘Shrek’, hay que tener precaución. Los ingresos por royalties no están garantizados. Varían según la frecuencia con la que se transmiten las películas o cuánto se reproduce la música en lugares que deben pagar derechos de autor. Además, cabe mencionar que el catálogo en venta no incluye todos los éxitos, por ejemplo, las populares «All Star» de Smash Mouth y «Hallelujah» de Rufus Wainwright.
Public no actúa como un intermediario tradicional. En su lugar, está vendiendo una participación que ellos mismos tienen en los derechos de autor, previamente adquiridos del compositor Harry Gregson-Williams. Dependiendo del impacto de esta propuesta, la plataforma ha señalado que está en proceso de incorporar más repertorios a su catálogo de inversiones musicales.
Los competidores en el sector, como JKBX, están observando de cerca este lanzamiento, puesto que dentro de sus estrategias está la idea de diversificar hacia este tipo de activos, los cuales han visto un incremento notable en su rentabilidad recientemente, impulsados por la popularidad de las plataformas de streaming. En 2021, una participación similar fue vendida por 2,2 millones de dólares, es decir, 2,1 millones de euros.
A pesar de ser una inversión en el mercado secundario, lo que significa que las acciones podrían comprarse y venderse como cualquier otra, su liquidez no está garantizada. Todo dependerá del interés real de los inversores y de cómo se mantenga la popularidad de las películas de ‘Shrek’ en el futuro.
El mundo de las inversiones musicales está en pleno auge, gracias en parte al éxito de las plataformas de streaming. En 2022, los ingresos por grabaciones musicales en Estados Unidos crecieron más del 6%, alcanzando un récord de 15.900 millones de dólares (15.150 millones de euros). Ocho de cada diez dólares procede de plataformas como Disney+, Netflix, Prime, HBO, etc.
Sin embargo, antes de lanzarse a esta nueva oportunidad de inversión, es esencial considerar todos los factores y evaluar si se ajusta al perfil y objetivos del inversor.
Resolvemos las dudas más comunes sobre esta nueva forma de invertir en la música de películas como Shrek.
Son inversiones que te permiten comprar una participación en los derechos de autor de canciones. Cuando inviertes en ellos, recibes una parte de los ingresos que generan esas canciones cada vez que se reproducen en plataformas de streaming, televisión o cualquier medio que pague royalties. En el caso de Shrek, se trata de 768 canciones de la banda sonora de las películas, disponibles por 10 dólares la acción con un retorno esperado del 8% anual.
Como cualquier inversión, tiene sus riesgos. Los ingresos por royalties no están garantizados y dependen de factores como la popularidad de las películas o la frecuencia con la que se reproduce la música. Además, la liquidez de estas acciones no está asegurada, ya que depende del interés de otros inversores. Es importante diversificar tu cartera y no poner todos tus ahorros en un solo tipo de activo, por muy atractivo que parezca.
La principal ventaja es la accesibilidad. Antes, invertir en derechos de autor musicales requería grandes cantidades de dinero, pero ahora plataformas como Public permiten participar con inversiones pequeñas, desde 10 dólares. Esto te permite diversificar tu cartera con activos alternativos que antes estaban fuera del alcance de los inversores individuales, similar a cómo funcionan las acciones fraccionadas o las criptomonedas.
Los rendimientos que obtengas de estas inversiones se consideran ganancias patrimoniales y deben declararse en tu declaración de la renta. Dependiendo de la cantidad ganada, tributarán en la base del ahorro con tipos que van del 19% al 28%. Es importante llevar un registro de todas tus operaciones y consultar con un asesor fiscal para asegurarte de cumplir correctamente con tus obligaciones tributarias.
En TaxDown, siempre alentamos a nuestros usuarios a estar informados y a considerar todas las opciones disponibles. La diversificación es fundamental, pero también lo es invertir de manera informada. Así que, ¿te animas a tener una pieza de ‘Shrek’ en tu cartera?
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