Estamos seguros de que alguna vez te has preguntado hasta cuando puede revisar Hacienda las declaraciones de la renta ya presentadas o no. O incluso que pasa si ponemos algún importe erróneo. ¿Quién lo corrige?, ¿pueden notificarme algún error de cinco años atrás, por ejemplo?
Todas estas preguntas son las que vamos a tratar de darle respuesta en este artículo. Hablemos sobre la prescripción y todo lo que gira en torno a ella.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
La prescripción de deudas con Hacienda es un tema que nos preocupa tanto a ciudadanos, autónomos y también empresas. Ya que, como sabemos, las deudas con la Administración Tributaria pueden tener consecuencias graves, como multas, embargos, etc.
Por ello, es importante conocer cuándo prescriben estas deudas y qué hacer en caso de que se haya producido la prescripción.
Veréis, la prescripción es un plazo establecido por la ley, que una vez transcurrido, implica la pérdida del derecho de la Administración Tributaria a exigir el pago de una deuda. Es decir, si ha pasado el plazo establecido y Hacienda no ha reclamado el pago de la deuda, ésta prescribe y ya no se puede reclamar su pago.
Las deudas con Hacienda prescriben en un plazo que varía según el tipo de deuda y la normativa aplicable. Por normal general son 4 años. Los momentos más relevantes en los que empieza a contar la prescripción son:
Cuando una deuda con Hacienda prescribe, la Administración Tributaria pierde su derecho a exigir su pago. Esto significa que la persona deudora o empresa ya no tiene la obligación legal de pagar dicha deuda.
En otras palabras, la prescripción de una deuda con Hacienda significa que ha pasado el plazo legal establecido para reclamar su pago. Por lo tanto, la Administración Tributaria no puede tomar medidas para cobrar esa deuda.
Sin embargo, ojo, es importante tener en cuenta que existen ciertos casos en los que la prescripción puede ser interrumpida, lo que significa que el plazo para reclamar el pago de la deuda se reinicia y empieza a contar de nuevo desde cero.
Por ejemplo, si el deudor reconoce la deuda o realiza cualquier gestión que implique reconocimiento expreso o tácito de la misma, la prescripción se interrumpe y se reinicia el plazo de prescripción.
En cualquier caso, si una deuda ha prescrito, recomendamos conservar toda la documentación que acredite la fecha de prescripción, ya que puede ser necesaria en caso de que la Administración Tributaria reclame el pago de la deuda en el futuro. Además, es muy recomendable revisar periódicamente la situación fiscal propia o de la empresa, para evitar que se acumulen deudas y evitar la prescripción de las mismas. ¡Pero para eso está TaxDown!
Resolvemos las dudas más comunes sobre cuándo prescriben las deudas con Hacienda y qué hacer si tienes alguna pendiente.
Significa que ha pasado el plazo legal que tiene la Agencia Tributaria para reclamarte el pago de esa deuda. Una vez prescrita, Hacienda pierde el derecho a exigirte que la pagues. Es como si esa deuda dejara de existir legalmente, aunque es importante conservar toda la documentación que lo acredite por si acaso.
Por norma general, las deudas con Hacienda prescriben a los 4 años. Este plazo empieza a contar desde diferentes momentos según el tipo de deuda: en el IRPF, por ejemplo, desde que termina el plazo voluntario para presentar la declaración, o desde que la presentaste si lo hiciste fuera de plazo. Eso sí, ten cuidado porque hay situaciones que pueden interrumpir este plazo y hacer que vuelva a empezar desde cero.
Lo más importante es no ignorar el problema. Puedes solicitar un aplazamiento o fraccionamiento del pago, presentando un plan que se ajuste a tu situación económica real. También es recomendable buscar asesoramiento profesional para estudiar tu caso concreto y encontrar la mejor solución. Y sobre todo, evita acumular nuevas deudas cumpliendo con tus obligaciones fiscales en el futuro.
No, si han pasado más de 4 años desde que finalizó el plazo para presentar esa declaración, Hacienda ya no puede revisarla ni reclamarte nada relacionado con ella porque ha prescrito. Sin embargo, si durante esos 4 años hubo alguna actuación que interrumpiera la prescripción (como un requerimiento de Hacienda o un reconocimiento de la deuda por tu parte), el plazo podría haberse reiniciado.
Cuidado con esto: si reconoces expresamente una deuda o realizas cualquier gestión que implique que la aceptas, el plazo de prescripción se interrumpe y vuelve a empezar a contar desde cero. Por eso es tan importante contar con asesoramiento profesional antes de tomar cualquier decisión o firmar cualquier documento relacionado con deudas antiguas.
Si un contribuyente o empresa no puede pagar las deudas con Hacienda, lo más recomendable sería los siguientes pasos que vamos a describir:
En resumen, es importante contar con unos asesores especializados en derecho fiscal que puedan ayudar a los contribuyentes a tramitar sus impuestos de forma correcta. ¡Y en TaxDown tenemos a l@s mejores! No dudes en ponerte en nuestras manos, si tienes cualquier duda fiscal.
TaxDown es la plataforma española que te ayuda a hacer tu declaración de la renta de forma fácil, rápida y con el máximo ahorro. Colaborador social de la Agencia Tributaria, cuenta con más de 150 expertos fiscales que revisan cada declaración.