La declaración trimestral de IRPF para autónomos es nada menos que una de las muchas obligaciones fiscales a las que tienen que hacer frente los trabajadores por cuenta propia. Básicamente, consiste en presentar a la Agencia Tributaria un resumen actualizado de tu actividad en los anteriores tres meses respecto a cada impuesto u operación a través del modelo 130. Sí, Hacienda quiere tener todo controlado.
Hacerse autónomo es aprender a convivir con un no parar de papeleos y procesos burocráticos. Pero nosotros te hacemos la vida un pelín más fácil con este artículo. O al menos vamos a intentarlo. ¡Vamos allá!
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
La declaración trimestral de IRPF, como te decíamos en el párrafo anterior, es la presentación de un modelo (en este caso el modelo 130) donde todos los autónomos tienen que informar sobre sus ingresos y gastos en el trimestre anterior. Evidentemente este modelo hay que presentárselo a la Agencia Tributaria, ya sea de forma presencial u online.
Como su propio nombre indica, se presenta cada tres meses y en ella hay que incluir todos los ingresos que hayas generado, además de los gastos deducibles. De esta forma, Hacienda, que nada se le escapa, sabrá cuánto tendrás que pagar de IRPF.
Si no has tenido ingresos o éstos no superan los gastos en los que has tenido que incurrir, la obligación fiscal no nos la quita nadie, pero el resultado no será a ingresar. De esta manera, Hacienda tiene la información actualizada sobre tus ingresos y gastos, pero no tendrías que pagar nada de IRPF en ese trimestre en cuestión.
Si tienes obligación de presentar el modelo 130 de realizar pagos fraccionados, la presentación de la declaración trimestral de IRPF es inamovible. Así es la vida. Eso sí, te recomendamos que, a la hora de darte de alta como autónomo, valores el cómo quieres darte de alta, ya que de esa decisión nacerán el conjunto de tus obligaciones fiscales como autónomo y, por tanto, sabrás si realmente tienes obligación de presentarlo para poder indicarlo así en tu modelo 036/037 de alta.
Recuerda que si realizas una actividad de naturaleza empresarial, tendrás que presentar este modelo. No obstante, si tu actividad tiene naturaleza profesional, artística o deportiva, no tendrás obligación de realizar pagos fraccionados si más del 70% de tu facturación en el periodo anterior está sujeta a retención de IRPF.
Como ya habrás podido intuir por las líneas leídas anteriormente, si eres autónomo tendrás que presentar la declaración trimestral del IRPF sí o sí. Es obligatoria tengas ingresos o no los tengas.
Es verdad que hay dos grandes excepciones que pasamos a contarte a continuación.
Sea como sea, es muy importante presentarla a tiempo. Si quieres saber los plazos para hacerlo, te los explicamos a continuación.
Los plazos para presentar la declaración trimestral del IRPF varían dependiendo del trimestre en el que se encuentre el autónomo. Toma nota:
Somos muy pesados, pero volvemos con la misma matraca: ¡sé puntual a la hora de presentar la declaración trimestral del IRPF! Porque de no hacerlo, te esperarán sanciones que te contamos en el siguiente apartado.
Todos los caminos llevan a Roma. Y en este caso, todos los trámites fiscales llevan a la sede online de la Agencia Tributaria.
Y llegamos a la parte que la mayoría nos preguntamos cada vez que tenemos alguna obligación fiscal. Porque lo primero que pensamos es: ¿realmente es obligatorio hacerlo? ¿Qué pasa si no lo hago? Pues en el caso de NO presentar la declaración trimestral del IRPF, Hacienda puede sancionarte con un recargo.
La parte positiva es que, si se te ha olvidado de forma involuntaria y eres tú la persona que comunica a la Agencia Tributaria el error, el recargo será pequeño, aunque varía según el tiempo en el que se lo comuniques a Hacienda:
Pero si es Hacienda quien se da cuenta del “error” y te envía un requerimiento… ¡agárrate los machos! Tendrás que pagar una sanción que podrá ser leve, grave o muy grave.
La parte “buena” es que hay un mínimo y un máximo para cada sanción o recargo: no puede ser menor a 50€ ni mayor de 1.500€.
Si no has pagado lo que debes en la declaración trimestral del IRPF porque no tienes dinero suficiente, lo mejor que puedes hacer es solicitar un fraccionamiento o aplazamiento del pago.
Sí, es posible. Pero siempre que demuestres que no puedes hacer frente a dicho pago. Además, para hacerlo tendrás que «pedir permiso” a la agencia Tributaria, reunir unos requisitos muy específicos y ofrecer una garantía de pago si la deuda tributaria es superior a los 30.000€ (esperemos que no sea tu caso).
¡Ah! Y lo más importante: aplazar el pago conlleva pagar un interés de demora. Es decir, que te estarás librando del pago a corto plazo, pero a largo plazo estarás pagando más. Hacienda, como los Lannister, siempre cobra sus deudas (espera, ¿era así la frase?).
Llegamos al meollo del asunto: ¿cómo se presenta la declaración trimestral del IRPF y cómo se paga? Lo principal es que se puede hacer online, aunque necesitarás la cl@ve PIN o el certificado digital. Y dicho esto, te mostramos los pasos a seguir:
¡Y eso es todo! El resto de casillas se generarán solas, salvo la de Ingreso, que tendrás que poner lo mismo que aparece en la casilla 19. Si el resultado es positivo, eso es lo que tendrás que pagar a Hacienda; y si es negativo tendrás que marcar con una X la casilla “Negativa”.
En cuanto al pago, una vez rellenes el modelo 130 podrás decidir si quieres pagar lo que debes con tarjeta de crédito, mediante transferencia bancaria o a través de una entidad colaboradora.
Valeria Hernández es asesora fiscal especializada en tributación para autónomos y trabajadores por cuenta propia en TaxDown. Experta en optimización fiscal para freelancers, ayuda a autónomos a maximizar sus deducciones, gestionar correctamente sus obligaciones tributarias y elegir el régimen fiscal más ventajoso según su actividad. Con amplia experiencia en declaraciones trimestrales (modelos 130 y 303), gastos deducibles, IRPF de autónomos y planificación fiscal, Valeria guía a emprendedores y profesionales independientes en cada paso de su camino fiscal. Desde TaxDown, hace la fiscalidad de autónomos más sencilla y accesible, permitiéndoles centrarse en hacer crecer su negocio.