El crowdfunding, también conocido como micromecenazgo, consiste en hacer una colecta online: un montón de personas ponen su granito de arena para que un proyecto o idea se haga realidad. Este método ha ganado popularidad, pero es esencial entender sus implicaciones fiscales para evitar sorpresas con Hacienda.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
El crowdfunding es una forma de financiar proyectos a través de pequeñas aportaciones de personas de todo el mundo, generalmente a través de plataformas online. Si tienes una gran idea pero no el dinero para llevarla a cabo, el crowdfunding te permite conseguirlo, sin recurrir a préstamos familiares.
Existen varios tipos de crowdfunding, cada uno con sus características:
Cada tipo tiene sus peculiaridades, y es importante conocerlas, especialmente cuando se trata de impuestos.
Ventajas:
Desventajas:
Las obligaciones fiscales en el crowdfunding son algo que no puedes ignorar, porque Hacienda nunca pierde la oportunidad de cobrar impuestos.
¿Quién debe declarar? Todo el que gane algo con crowdfunding tiene que declararlo en la declaración de la renta. Las ganancias de crowdfunding de inversión e inmobiliario se consideran rendimientos de capital mobiliario y tributan en el IRPF, sumándose a tus otros ingresos. Además, algunas plataformas retienen el 19% por adelantado, así que al declarar, asegúrate de restar esas retenciones para no pagar de más.
El crowdfunding de recompensa es más complicado: si recibes productos o servicios a cambio, esas recompensas pueden tributar como rendimientos de actividades económicas. Y si eres el creador, debes aplicar el IVA como si fueras un empresario.
En el crowdfunding de donación, si solo donas, no tienes que declarar nada. Pero si eres el receptor, podrías estar sujeto al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, especialmente si recibes grandes cantidades.
Por último, si pierdes dinero en un proyecto fallido, puedes compensar esas pérdidas con ganancias de otras inversiones para reducir tus impuestos. Así, al menos, no todo está perdido.
Cuando pones tu dinero en una empresa o startup a través del crowdfunding de inversión, estás apostando a que esa empresa tenga éxito y te dé beneficios. Esos beneficios se consideran rendimientos de capital mobiliario. ¿Y eso qué significa? Es básicamente lo mismo que cuando te dan intereses por un depósito en el banco o cuando ganas dinero con acciones. Y claro, Hacienda quiere su parte de ese pastel.
Las ganancias que obtienes de estas inversiones tributan en la base del ahorro de tu declaración de la renta. Pero, tranquilo, que no todo se paga igual. La base del ahorro tiene tramos (o sea, niveles de impuestos según lo que ganes):
Si has puesto dinero en un proyecto para recibir algo a cambio, como una camiseta o una edición limitada de tu grupo favorito, estas cosas se consideran rendimientos de actividades económicas.
¿Y quién tiene que declarar? Pues depende de qué lado estés del proyecto:
El crowdfunding de donación es el tipo más altruista de micromecenazgo: das dinero sin esperar nada a cambio, como cuando apoyas una ONG o un proyecto solidario. ¿Tienes que declarar algo si eres el donante? No, Hacienda no te pedirá cuentas por tu generosidad. Pero si donas a una entidad oficial reconocida, podrías desgravar esa donación en tu Declaración de la Renta. ¡Un detalle que no está nada mal!
En algunos casos, las plataformas de crowdfunding te retienen el 19% de las ganancias, como ya hemos mencionado. ¿Por qué? Porque prefieren adelantarle ese dinero a Hacienda para que luego no te comas un marrón. Así que cuando llegue la hora de la verdad, tendrás que restar esas retenciones en tu declaración.
Declarar tus ganancias y pérdidas por crowdfunding no es tan complicado si sigues estos pasos básicos:
1. Ganancias:
2. Pérdidas:
Aunque el crowdfunding conlleva obligaciones fiscales, hay casos donde puedes beneficiarte de excepciones y deducciones.
1. Crowdfunding de Donación: Deducciones en el IRPF
2. Crowdfunding de Inversión: Deducción por Inversión en Startups
3. Compensación de Pérdidas
Resolvemos las dudas más comunes sobre cómo funciona el crowdfunding y qué obligaciones fiscales conlleva para que puedas participar en estos proyectos sin sorpresas con Hacienda.
El crowdfunding o micromecenazgo es una forma de financiar proyectos mediante pequeñas aportaciones de muchas personas a través de plataformas online. En lugar de pedir un préstamo al banco o a la familia, puedes conseguir el dinero que necesitas gracias a la colaboración de gente de todo el mundo que cree en tu idea. Es como hacer una colecta, pero en versión digital y a gran escala.
Sí, cualquier ganancia obtenida a través de crowdfunding debe declararse en tu declaración de la renta. Dependiendo del tipo de crowdfunding, tributará de forma diferente: las inversiones y proyectos inmobiliarios se consideran rendimientos de capital mobiliario y tributan en la base del ahorro (entre el 19% y el 23%), mientras que las recompensas pueden tributar como rendimientos de actividades económicas. Las plataformas suelen retener el 19% por adelantado, que luego podrás descontar en tu declaración.
Existen cuatro tipos principales: el crowdfunding de recompensa (apoyas proyectos creativos a cambio de productos o experiencias exclusivas), el de donación (aportas dinero sin esperar nada a cambio, típico de causas solidarias), el de inversión (inviertes en empresas o startups convirtiéndote en accionista) y el inmobiliario (inviertes en proyectos de construcción o compra de propiedades). Cada uno tiene sus propias características y, lo más importante, diferentes implicaciones fiscales.
Sí, pero solo si donas a una ONG o entidad reconocida oficialmente y registrada en el régimen de mecenazgo. En ese caso, puedes deducir hasta el 80% de los primeros 250€ donados y un 35% del resto en tu declaración de la renta. Si donas regularmente a la misma entidad durante varios años, esa deducción puede aumentar hasta el 40%. Si la entidad no está registrada, no podrás aplicar ninguna deducción.
La buena noticia es que puedes compensar esas pérdidas con las ganancias de otras inversiones en el mismo año fiscal, lo que te ayudará a reducir la cantidad de impuestos que pagas. Si tus pérdidas superan las ganancias, puedes arrastrarlas y compensarlas durante los cuatro años siguientes. Así que, aunque perder dinero nunca es agradable, al menos Hacienda te permite aprovecharlo para pagar menos impuestos.
Sí, si lanzas un proyecto de crowdfunding de recompensa y la gente aporta dinero a cambio de productos o servicios, Hacienda te considera un empresario. Esto significa que deberás darte de alta como autónomo (aunque sea temporalmente), emitir facturas con IVA y declarar esos ingresos como rendimientos de actividades económicas en tu declaración de la renta. Es uno de los aspectos más complicados de este tipo de crowdfunding, así que conviene estar bien informado antes de lanzarte.
Ahora, si todo esto te ha dejado con más dudas que respuestas, hay una solución: TaxDown. En lugar de comerte la cabeza, deja que te echemos un cable:
En resumen, el crowdfunding está genial, pero es como ese amigo que siempre hace planes y nunca te cuenta toda la historia: te da alegrías, pero también dolores de cabeza fiscales. Así que si necesitas un cable, en TaxDown tenemos a los mejores asesores que te ayudarán a ahorrar el máximo dinero. ¡Te esperamos!
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