Si invertiste en criptomonedas con la esperanza de hacerte rico y acabaste viendo más números rojos que en una peli de terror… tranquilo, no estás solo. Lo bueno es que esas pérdidas en criptomonedas pueden ayudarte a pagar menos impuestos en tu declaración de la renta. Aquí te explico cómo declarar esas pérdidas de forma fácil y legal. Spoiler: sí, Hacienda también quiere saber de tus batacazos cripto.
La reclamación económico-administrativa es un procedimiento gratuito para impugnar decisiones de Hacienda cuando crees que se han equivocado. Tienes 1 mes desde la notificación para presentarla, no necesitas abogado y la resuelve un tribunal independiente. Debes explicar claramente tu caso, aportar pruebas y ser específico en lo que pides. Aunque debería resolverse en 1 año, suele tardar más. Si te deniegan la reclamación, puedes seguir reclamando por otras vías. Es tu derecho como contribuyente y puede ahorrarte mucho dinero.
Si durante el año has realizado operaciones con criptomonedas como ventas o intercambios entre diferentes monedas digitales, es importante saber cómo afectan fiscalmente. Estas operaciones pueden generar una ganancia o pérdida patrimonial, dependiendo de si el valor de venta es mayor o menor que el de compra.
Para determinar esta ganancia o pérdida, simplemente restamos el valor de transmisión (por cuánto la vendiste) al valor de adquisición (lo que pagaste por la criptomoneda). Además, puedes incluir las comisiones o fees que hayas pagado en la transacción, lo que ajustará el resultado final. Este cálculo se refleja en la Base del Ahorro de tu declaración de la renta.
Importante: Al calcular estas pérdidas o ganancias, se utiliza el método FIFO (First In, First Out), es decir, se consideran vendidas primero las criptomonedas más antiguas que adquiriste.
Ejemplo práctico:
Aquí, has incurrido en una pérdida patrimonial de 2.000 € (1.000 € – 3.000 €). Esta pérdida puedes declararla en tu renta de 2025 para compensar otras ganancias que hayas obtenido. Si te sobran, puedes compensar el 25% de losrendimientos de capital mobiliario (esas recompensas que recibes de staking, intereses o dividendos) y si aun así siguen sobrando, entonces pasan a los siguientes 4 años.
Si en 2025 vendiste criptomonedas por menos de lo que pagaste, puedes incluir esas pérdidas en la renta y reducir lo que pagarás a Hacienda. A continuación, te explico paso a paso cómo declarar pérdidas en criptomonedas.
Con esto, tu resultado se suma a la base del ahorro. Si es negativo, puedes compensarlo con otras ganancias o guardarlo para los próximos 4 años.
¿Suena lioso? En TaxDown te lo ponemos fácil: solo tienes que subir tus movimientos con criptomonedas y nosotros nos encargamos de calcular tus pérdidas, volcarlo automáticamente en las casillas y preparar tu declaración sin líos. Así te olvidas de los quebraderos de cabeza… y de hacer cuentas con Hacienda.
Si has perdido dinero con criptomonedas, puedes usar esas pérdidas para pagar menos impuestos. ¿Cómo? Muy fácil: puedes restarlas a las ganancias que hayas tenido ese mismo año (por ejemplo, si ganaste con la venta de un piso, acciones o fondos).
¿Y si tus pérdidas son mayores que tus ganancias? Entonces puedes usar una parte (hasta un 25%) para reducir otros beneficios que tengas, como los intereses del banco o dividendos.
Y si aun así te sobran pérdidas, no pasa nada: puedes guardarlas y usarlas durante los próximos cuatro años. Así no se pierden.
Es fundamental mantener un registro detallado de todas tus operaciones:
Esta documentación será tu respaldo en caso de una revisión por parte de Hacienda.
Aquí tienes las respuestas a las dudas más comunes sobre cómo declarar tus pérdidas en criptomonedas y aprovecharlas para pagar menos impuestos.
Debes declarar las pérdidas en el año en que las hayas materializado, es decir, cuando vendas o intercambies tus criptomonedas por menos de lo que pagaste. Si solo las tienes guardadas en tu wallet y han bajado de valor, no hay que declararlas todavía. La pérdida solo cuenta fiscalmente cuando haces la operación de venta o intercambio.
Sí, totalmente. Las pérdidas en criptomonedas se pueden compensar con cualquier ganancia patrimonial que hayas tenido ese año, ya sea por vender acciones, fondos de inversión, un piso o cualquier otro activo. Todas estas operaciones van a la misma bolsa fiscal (la Base del Ahorro), así que puedes restar unas de otras sin problema.
Si te sobran pérdidas después de compensar todas tus ganancias patrimoniales, puedes usar hasta un 25% de esas pérdidas para reducir otros rendimientos como intereses bancarios o dividendos. Y si aún así te quedan pérdidas sin compensar, no se pierden: puedes arrastrarlas durante los próximos 4 años para usarlas en futuras declaraciones.
Es muy sencillo: restas el precio de venta al precio de compra. Por ejemplo, si compraste un Bitcoin por 3.000€ y lo vendiste por 1.000€, tu pérdida es de 2.000€. Además, puedes incluir las comisiones que hayas pagado en las transacciones, lo que puede aumentar un poco tu pérdida deducible.
FIFO significa "First In, First Out" (primero en entrar, primero en salir). Esto quiere decir que cuando vendes criptomonedas, Hacienda considera que estás vendiendo primero las más antiguas que compraste. Es importante tenerlo en cuenta si has hecho varias compras a diferentes precios, porque afectará al cálculo de tu ganancia o pérdida.
Sí, pero con condiciones. Si has sido víctima de una estafa, puedes declarar esa pérdida patrimonial, pero necesitas demostrarlo. Es imprescindible presentar una denuncia ante las autoridades y reunir todas las pruebas posibles: capturas de pantalla, correos, movimientos de la plataforma, etc. Hacienda revisará tu caso y decidirá si aprueba la deducción.
Guarda todo lo que puedas: historiales de transacciones de los exchanges donde operas, capturas de pantalla de compras y ventas, movimientos entre wallets y comprobantes bancarios de depósitos y retiros. Esta documentación es tu seguro de vida si Hacienda decide revisar tu declaración.
Sí, es obligatorio. Aunque solo hayas perdido dinero, debes incluir todas tus operaciones con criptomonedas en la declaración de la renta. Además, te interesa hacerlo porque esas pérdidas pueden ayudarte a pagar menos impuestos ahora o en los próximos años.
Tienes el año en que se produjeron las pérdidas más los cuatro años siguientes. Por ejemplo, si tuviste pérdidas en 2024, puedes compensarlas hasta la declaración de 2028. Eso sí, para poder arrastrarlas, tienen que estar correctamente declaradas desde el principio.
No te preocupes, todavía puedes solucionarlo. Puedes presentar una declaración rectificativa (complementaria) de esos años anteriores para incluir las pérdidas que olvidaste. Así podrás aprovecharlas para compensar ganancias futuras durante los 4 años siguientes desde que se produjeron.
```Declarar pérdidas en criptomonedas puede ser un quebradero de cabeza, pero con TaxDown, el proceso se simplifica enormemente ya que es automático. Nuestra plataforma te guía paso a paso, asegurando que todas tus operaciones queden correctamente reflejadas y que aproveches al máximo tus pérdidas para pagar menos impuestos. Sin errores, sin líos y sin dolores de cabeza, los mejores expertos fiscales te esperan en TaxDown.
Debes declarar las pérdidas en la renta correspondiente al año en que se produjeron. Si no puedes compensarlas totalmente en ese ejercicio, tienes hasta cuatro años adicionales para hacerlo. Por ejemplo, las pérdidas de 2025 pueden compensarse hasta la declaración de 2028.
Si en años pasados tienes pérdidas, recuerda comentárnoslo para corregir tus declaraciones pasadas, y así poder beneficiarte de ellas.
Si has sido víctima de una estafa y perdiste tus criptomonedas, también puedes declarar esas pérdidas en la renta. Aunque hayas caído en un fraude, Haciendapermite que esa pérdida patrimonial se compense, siendo, además, en la base general, es decir, te beneficia más.
Sin embargo, ten en cuenta que esta estafa te la tiene que aprobar Hacienda, y para ello, tienes que ser capaz de demostrarlo.
Para ello, te puede ayudar seguir los siguientes pasos;
Así que sí, incluso si has sufrido una estafa, todavía puedes declarar esa pérdida en criptomonedas y reducir el impacto en tu declaración. Algo es algo.
Imagina que en 2023 invertiste en una criptomoneda prometedora, comprando 2.000€ en Ethereum. El proyecto parecía sólido, pero unos meses después, te das cuenta de que caíste en una estafa de criptomonedas: el intercambio desapareció junto con tus fondos.
En este caso, aunque no hayas vendido las criptomonedas, has sufrido una pérdida patrimonial por estafa. El valor de tu inversión ha caído a 0€, lo que genera una pérdida de 2.000€ (lo que invertiste inicialmente).
Esta pérdida en criptomonedas derivada de una estafa puede incluirse en tu declaración de la renta de 2025. Para declararla, simplemente tendrás que demostrar que fuiste víctima de la estafa, presentando una denuncia ante las autoridades y conservando cualquier evidencia relacionada (como capturas de pantalla, mensajes o correos electrónicos del intercambio).
En cuanto a cómo se refleja esta pérdida en la renta:
Esto es como el manual de instrucciones que sí apetece leer. Respuestas útiles y sin rodeos.
¿Qué pérdidas en criptomonedas se pueden compensar en la renta?Puedes compensar cualquier pérdida que hayas tenido al vender o intercambiar criptomonedas. Además, puedes compensarla con otros activos (como acciones, o ETFs).
¿Cuánto tiempo tengo para compensar pérdidas en criptomonedas?Tienes el año en que se generaron las pérdidas y los cuatro siguientes para compensarlas. Recuerda que para que se apliquen tienen que estar correctamente declaradas.
Si olvidaste añadirlas en años pasados, podemos hacer declaraciones rectificativas.
Sí, Hacienda está cada vez más pendiente de las criptomonedas y espera que declares tanto lo que ganas como lo que pierdes con ellas. Recuerda que es obligatorio incluirlo en la declaración incluso si son solo pérdidas.
TaxDown es la plataforma española que te ayuda a hacer tu declaración de la renta de forma fácil, rápida y con el máximo ahorro. Colaborador social de la Agencia Tributaria, cuenta con más de 150 expertos fiscales que revisan cada declaración.